
Tereyán estaba nervioso. Su objetivo ya era matar Kurtz, no vacilaba ante eso, pero ahora sabía que hasta los dioses necesitaban ayuda de Tereyán para matarle.
Algo le intrigaba ¿Era Kurtz un enemigo tan duro de pelar?
A medida que iban pasando los días, Tereyán acompañaba a los dioses en diversas actividades, como debates, paseos por el palacio…
Todo era calma, pero no lo era para los pobres moradores que servían a los dioses. Eran tratados como basura. En su mundo había esclavos, y aunque tampoco los aprobaba, sabía que vivían mejor que los moradores al servicio de los dioses.
Tereyán, una vez estuvo solo con Jeka preguntó por los niveles de Kerlas.
-Hay miles-Dijo ella.- Cada cual más difícil. El más bajo está destinado para los moradores que no saben el juramento a los dioses. Si no lo saben, significa que no saben nada de los dioses. Estos se dedican a realizar los trabajos manuales más duros como la extracción de la piedra para construir nuestros palacios.
Más adelante están estos mismos, solo que estos han demostrado poder realizar trabajos más elaborados, por eso están en nuestro mundo, para realizar las tareas que podamos precisar.
Luego están los soldados, moradores fuertes pero con poco inteligentes. También en ese nivel están los consejeros, moradores de mucha inteligencia y poca fuerza.
También está un mundo donde están los artistas que realizan obras de arte a nuestro antojo. Mas arriba está un mundo parecido al tuyo, pero donde se vive feliz.
Por último esta nuestro nivel, el nivel de los dioses.
Como ves, casi todos los moradores mueren i nos sirven eternamente. Por eso es importante en un morador estar preparado para todas las pruebas.
-¿Y donde creés que estará la moradora que busco?
-La reina Talika. Seguramente en el nivel parecido al tuyo.
-Necesito ir allí cuanto antes, mi fuerza solo durarán un a semana y si las necesito para demostrar mi raza tendré que conservarlas.
Tereyán recordó que el dios de la guerra había querido realizar una especie de duelo en un lugar llamado Katruck.
-Si lo dices por lo de mi hermano, tranquilo, le diré que quieres visitar ese nivel de Kerlas para saludar a un viejo conocido que perdiste hace años. Te dejará tranquilo.
Tras la excusa, Karkes dios de la guerra acordó realizar el combate a su regreso.
Algo le intrigaba ¿Era Kurtz un enemigo tan duro de pelar?
A medida que iban pasando los días, Tereyán acompañaba a los dioses en diversas actividades, como debates, paseos por el palacio…
Todo era calma, pero no lo era para los pobres moradores que servían a los dioses. Eran tratados como basura. En su mundo había esclavos, y aunque tampoco los aprobaba, sabía que vivían mejor que los moradores al servicio de los dioses.
Tereyán, una vez estuvo solo con Jeka preguntó por los niveles de Kerlas.
-Hay miles-Dijo ella.- Cada cual más difícil. El más bajo está destinado para los moradores que no saben el juramento a los dioses. Si no lo saben, significa que no saben nada de los dioses. Estos se dedican a realizar los trabajos manuales más duros como la extracción de la piedra para construir nuestros palacios.
Más adelante están estos mismos, solo que estos han demostrado poder realizar trabajos más elaborados, por eso están en nuestro mundo, para realizar las tareas que podamos precisar.
Luego están los soldados, moradores fuertes pero con poco inteligentes. También en ese nivel están los consejeros, moradores de mucha inteligencia y poca fuerza.
También está un mundo donde están los artistas que realizan obras de arte a nuestro antojo. Mas arriba está un mundo parecido al tuyo, pero donde se vive feliz.
Por último esta nuestro nivel, el nivel de los dioses.
Como ves, casi todos los moradores mueren i nos sirven eternamente. Por eso es importante en un morador estar preparado para todas las pruebas.
-¿Y donde creés que estará la moradora que busco?
-La reina Talika. Seguramente en el nivel parecido al tuyo.
-Necesito ir allí cuanto antes, mi fuerza solo durarán un a semana y si las necesito para demostrar mi raza tendré que conservarlas.
Tereyán recordó que el dios de la guerra había querido realizar una especie de duelo en un lugar llamado Katruck.
-Si lo dices por lo de mi hermano, tranquilo, le diré que quieres visitar ese nivel de Kerlas para saludar a un viejo conocido que perdiste hace años. Te dejará tranquilo.
Tras la excusa, Karkes dios de la guerra acordó realizar el combate a su regreso.
Henry Hart
¡Habeis vuelto!
ResponderSuprimirPor fin vuelvo a ver movimiento en el blog, que parece que es "mio"
Sí, señor, y en dos semana me tendrás aquí escribiendo de nuevo. Aunque tendré que meditar acerca del qué. No, ya estoy preparando mi regreso, y creo que será a lo grande.
ResponderSuprimirPor el momento, sigue con esta saga, que me tienes viciadilla, jaja. Un saludo. Y gracias infinitas por mantener esto un poco adecentado :-)
Yaw!
ResponderSuprimirProsigue